Revista Tiempo de Paz 160 | AMÉRICA LATINA Condiciones de gobernabilidad
- Posted In : Publicaciones , AMÉRICA LATINA, AMÉRICA LATINA Condiciones de gobernabilidad, revista TDP, revista tiempo de paz
- 0 : comment
Revista Tiempo de Paz 160| AMÉRICA LATINA Condiciones de gobernabilidad
Abordar los problemas globales o sectoriales de América Latina es una tradición para Tiempo de Paz, que periódicamente reflexiona sobre la evolución de una región que nos es muy cercana en lo cultural, en lo político y en lo social. Para nosotros es reflexionar sobre algo muy próximo espiritualmente, donde se mantienen muchas relaciones perso-nales, y cuyos problemas los vemos como propios. Además, el MPDL ha tenido siempre una actividad intensa en la región. En estos momentos los cambios ideológicos en Estados Unidos, Chile, Argentina y otros países junto a los cambios geopolíticos nos han llevado a plantear cómo está evolucionando América Latina y cuáles son las perspectivas de orientación futura.
No es sencillo interpretar las transformaciones en curso. Para intentar hacerlo de la mejor manera posible, consideramos que Enrique Gomáriz, primer director de la revista y español de ambos hemisferios, en expresión de la Constitución gaditana, podía contribuir a impulsar la selección y el planteamiento de este número, lo que ha hecho con creces y a plena satisfacción. El monográfico que presentamos aborda cuestiones específicas generales y concretas, algunas referidas a toda la región y otras a países concretos. Aunque sería imposible realizar un número exhaustivo de todas y cada una de ls cuestiones que debieran plantearse y referirlas a cada país, el número que ahora se presenta es bastante completo, y da una visión fresca y actual de los factores y rasgos principales de evolución interna e internacional.
En primer lugar, se aborda la evolución general económica, política y social de los países de la región. Sobre la economía es muy reveladora la ponencia de Adriana Arreaza Coll, Gerenta regional de economía para América Latina de la Corporación financiera internacional, que muestra la tensión entre el bajo crecimiento y la alta desigualdad de un sistema productivo fragmentado, lo que genera algunas oportunidades y muchos riesgos. América Latina lidera la desigualdad y la pobreza, una de cada cuatro personas vive por debajo del umbral de la pobreza, y tiene un déficit de dinamismo empresarial. La autora considera que, entre otras medidas, habría que impulsar las infraestructuras de transportes, energía y logística.
Si es compleja la situación económica, no lo es menos la de los sistemas políticos. Pasaron los tiempos de las dictaduras militares y del anhelo de la democracia, pero como abordan Marcela Ríos y Marcelo Vera, con las democracias actuales se ha producido una concomitante desafección de los ciudadanos por el sistema político, tal vez porque se evalúa la democracia en función de los resultados. Hay un déficit de dinamismo empresarial, con pocas empresas que generen mucho empleo y con un déficit de nuevas compañías. Si la economía no está en sus mejores momentos, la salud de la democracia tampoco. En un momento en que se han consolidado las democracias en América, también se han debilitado como sistemas de gobierno. Hay una desafección y pérdida de credibilidad de la democracia que puede resultar peligrosa.
A continuación, Carlos Muñoz, del Banco Mundial, analiza cómo la región ha evolucionado desde la violencia política hacia otras violencias criminales, con una expansión del crimen organizado y las economías ilícitas, es decir, el narcotráfico y la delincuencia común. América latina es la región más violenta del mundo, con un 30% de los homicidios frente al 8% de la población mundial. Desde el año 2000, más de 2,5 millones de homicidios se han producido en la región, bajo patrones muy distintos (pandillas urbanas, cárteles de narcotráfico, y otros), múltiples causas y explicaciones (desigualdad económica, poca capacidad estatal, expansión de economías ilícitas, disponibilidad de armas de fuego, debilidad de los sistemas de justicia y seguridad, exclusión juvenil, fragmentación comunitaria, etc.) y posibles medidas y estrategias de prevención y de minimización.
Por otro lado, estamos ante la región más móvil del planeta, con un 7,3% de la población que vive fuera de su país de origen (el porcentaje más alto del mundo), lo que ha provocado corredores migratorios históricos con nuevos desafíos actuales, como la incorporación al empleo formal, como aborda la especialista del Banco Mundial, Ana Aguilera de Llano, que considera que hay mucho espacio para mejorar los marcos migratorios, los sistemas de protección social y las pensiones. En definitiva, estamos ante grandes retos para América Latina por las migraciones, la debilidad y el deterioro de las democracias, la alta criminalidad y la desigualdad.
En otro campo, la igualdad de género, analizada por Ivonne Farah Henrich y C. Sanchez García, profesoras de Cides-UMsa (Bolivia) permite observar cómo desde la década de los noventa del pasado siglo ha habido avances y una mayor autonomía económica de las mujeres por el incremento de su participación laboral, si bien se mantiene la brecha salarial; también se ha avanzado en la participación política, aunque en menor medida en los gobiernos (aquí es el 23%), a excepción de Colombia, Chile y Nicaragua, donde se supera el 50%. Por otro lado, sigue descansando sobre las mujeres gran parte de los cuidados no remunerados, y sería necesaria una corresponsabilidad del Estado, lo que debería llevar a modificar los sistemas de protección para reconocer el cuidado como valor.
En América Latina ha habido grandes avances en el reconocimiento normativo de los pueblos indígenas, sin embargo, como analiza Esteban Castro G., este avance no se ha visto reflejado en los Estados regionales ni en su implementación práctica de manera suficiente, y se indica que persiste un ascenso de fuerzas políticas poco proclives al desarrollo de su autonomía.
Si estos son algunos de los principales elementos de evolución interna de América Latina, el resto de las ponencias abordan la región desde la óptica global y geopolítica, de gran interés y actualidad. Milton Meza, de la Universidad de Barcelona, analiza de manera muy interesante la reconfiguración estratégica en la que la seguridad nacional opera como un principio reorganizador de la política exterior de Estados Unidas. Considera que más que un retorno a la Doctrina Monroe estamos ante una nueva forma de actuar en la que América Latina tiene una centralidad distinta, diferente del intervencionismo clásico. A su juicio la seguridad de Estados Unidas se configura como principio rector y se reinterpreta en un marco global en el que considera que Estados Unidos quiere sustituir el universalismo normativo, lo que confiamos no se vaya a producir. Si la posición de Trump sobre América Latina en países como Venezuela o Cuba está presidida por actos que suponen groseras violaciones del Derecho internacional contemporáneo, esperemos que la Unión Europea pueda compensar y no hacer seguidismo de estas políticas tan nocivas para la salud del orden global.
Y Jean-Paul Vargas Céspedes, de la Universidad de Costa Rica, y David Navarro De La O, del Instituto Centroamericano de Administración Pública, analizan la creciente competencia geopolítica entre Estados Unidos y la República Popular China en América Latina, en el contexto de reconfiguración del sistema internacional. La expansión económica, comercial y diplomática de China ha transformado las dinámicas de inserción internacional de la región latinoamericana, generando nuevas oportunidades de comercio, financiamiento e inversión. Al mismo tiempo, este proceso ha provocado una respuesta estratégica de Estados Unidos orientada a preservar su influencia histórica en el hemisferio occidental.
En este sentido Pedro Caldentey y Francisco Aldecoa analizan, en dos contribuciones diferentes las relaciones entre la Unión Europea y América Latina. Para Caldentey, de Facility EUreCA de la Unión Europea en Centroamérica, América Latina es un socio estratégico importante de la Unión Europea, que puede ser muy relevante para fortalecer la autonomía estratégica de la Unión Europea en tiempos de incertidumbre, considerando que la III cumbre UE-CELAC de 2023 fue un punto de inflexión. Igualmente, el antiguo director de esta revista, Francisco Aldecoa, Presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, considera que el acuerdo Mercosur-UE es un paso decisivo en la alianza estratégica. Los Estados contrarios al mismo han sido Polonia, Francia, Austria, Irlanda y Hungría. Por la retirada de Italia no hubo finalmente minoría de bloqueo. En esta situación, indica el profesor Aldecoa, estamos ante el primer paso de la Asociación a la alianza estratégica entre América Latina y la Unión Europea, un elemento central en la configuración futura de una región eurolatinoamericana.
También se aborda en este número la situación de países concretos, en situaciones especialmente complejas derivadas de la evolución geopolítica internacional y de su propia dinámica interna económico-política. Es el caso de Venezuela, que aborda María Isabel Puerta Riera que considera cómo estamos ante un proceso de desdemocratización en las últimas décadas, con Chaves y con Maduro. El 3 de enero de 2026, Estados Unidos realizó el ilegal secuestro y traslado a Nueva York del Presidente de Venezue-la, Nicolás Maduro. Comportamiento sorprendente, contrario al Derecho internacional, cuya finalidad no parece que sea principalmente la salud democrática del país agredido, cuanto intereses de naturaleza económica y política internacional. Si el fin no justifica nunca los medios, en este caso tampoco están claros los fines. Last but not least, Enrique Gomáriz analiza de manera profunda y clara las causas y consecuencias del giro a la derecha de países del Cono Sur, como Argentina y Chile. Ana Isabel García Quesada, Exviceministra de Desarrollo Social de Costa Rica, aborda el mosaico centroamericano y la influencia del modelo Bukele, en un momento de deterioro profundo del sistema de integración centroamericano, y mantiene la tesis de que, sin seguridad no hay democracia, pero que, al mismo tiempo sin democracia no hay desarrollo humano inclusivo y duradero.
Colombia es objeto de análisis por Eduardo Pizarro, Profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia, y tras la experiencia de la presidencia de Gustavo Petro no vislumbra con claridad, en estos momentos de luces y sombras, la posible evolución del actual gobierno hacia dónde puede dirigirse en las próximas elecciones.
En definitiva, creo que estamos ante un número bien trabado en el que se examina con rigor una gran parte de los problemas de la región, así como las posibles perspectivas en un conjunto de problemas y países por los que atraviesa. Identificados estos problemas debieran intentar ponerse en marcha por los líderes nacionales e internacionales las medidas que puedan ir progresivamente cambiando las cosas. No es algo fácil pues se trata de situaciones en algunos casos muy enraizadas, pero en todo caso este número también evidencia que, si se apunta a los problemas, se podrán encontrar las soluciones.


