Cada 5 de diciembre, el Día Internacional de las Personas Voluntarias nos invita a reconocer a quienes, de manera solidaria y desinteresada, dedican su tiempo, energía y corazón a mejorar la vida de otras personas y comunidades.
Celebrar cincuenta años de democracia es mucho más que conmemorar una fecha en el calendario; es reconocer medio siglo de un viaje colectivo, a menudo complejo y lleno de desafíos, pero fundamentalmente transformador.